sábado, 26 de enero de 2013

DESCALIFICAR PARA CALIFICAR... EL DEPORTE NACIONAL.

He estado leyendo algunos comentarios en las redes sociales, de personas que se quejan de la actuación de la Oposición. Eso me parece correcto y absolutamente necesario (yo también me anoto en eso), siempre y cuando la crítica, obviamente, sea constructiva y se aporten soluciones o, por lo menos se trate de colaborar en el aporte: las redes sociales son una excelente herramienta para ello. 

Pero me llaman poderosamente la atención aquellos comentarios (que desafortunadamente van en aumento) que se refieren a algunos dirigentes de la oposición en términos despectivos, incluso calificándoles de corruptos, o vendidos, o traidores. Eso sí me parece grave, sobre todo porque se incurre groseramente en lo que los chavistas caen de forma recurrente: en la descalificación. 

Si existen pruebas de lo que tan violentamente afirman, por favor muéstrenlas: es necesario… 

Si no, les voy a decir lo mismo que le dije a Juan Carlos Sosa por escrito por mail y aquí en Facebook: es mejor quedarse calladitos. 

Soy uno de los más críticos en lo que respecta a la actuación de la llamada "Oposición" venezolana. Sin embargo me di cuenta que mi crítica se limitaba a hacer diagnósticos (de los cuales ya todos, por conocidos, estamos hartos) y ahí es donde hay que cambiar de actitud. 

Los desacuerdos, las observaciones, las sugerencias, los comentarios, se discuten: para eso existen, para lograr conclusiones favorables a todos pero en este caso muy particular, sobre todo favorables a nuestra Venezuela. 

Los insultos y las descalificaciones dan pie a pensar mal… pero no tanto de los insultados como de quienes insultan.

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