sábado, 20 de mayo de 2023

LA GUASACACA VENEZOLANA Y EL TASTE ATLAS AWARD

 



La GUASACACA VENEZOLANA: uno de los mejores aderezos del mundo. “Taste Atlas” es un sitio web, plataforma culinaria, que nació en 2018 creada por el periodista y empresario croata Matija Babić, con la intención de reunir en un solo sitio web las gastronomías tradicionales de cada país en el mundo con la finalidad de recopilar y promover las comidas locale. El objetivo de este portal es difundir las tradiciones culinarias de cada país y dar a conocer sus sabores auténticos.

En la versión más reciente de los Taste Awards, publicada el pasado miércoles 17 de mayo, la guasacaca venezolana ha sido reconocida como una de las mejores salsas del mundo, al posicionarse en el puesto 26 de la lista, sumando un total de 4,3 puntos sobre 5, quedando por delante de la Salsa a la Huancaína de Perú, el Tahini de Siria y el Labneh de Jordania y superando a otras más conocidas como la mayonesa, el kétchup o la mostaza.

El Guacamole mexicano obtuvo el  puesto 4;  el Ají criollo, del Perú, el puesto 10;  la Salsa de Rocoto (una variedad de ají), también del Perú, el puesto 11; el Suero Colombiano típico de la costa colombiana del Caribe, el puesto 46 y el Choriqueso de México, mezcla de chorizo picado con queso fundido el  puesto 48.

La guasacaca venezolana puede parecerse al guacamole mexicano, pero no son lo mismo. La guasacaca está hecho a base de pimentón, cebolla, cilantro, perejil, ajo, aceite, vinagre, sal y aguacate mientras al guacamole se le agrega tomate, chile picante, jugo de limón y, en algunos casos, jalapeño.

El Mutabal, salsa original del Líbano, elaborada a base de berenjenas asadas, perejil, jugo de limón, ajo, yogurt, aceite de oliva, granada y sal, fue el aderezo que obtuvo el primer lugar en el ranking TasteAtlas.

lunes, 15 de mayo de 2023

ARAYA Y CANNES

 En el año 1959, el film documental “Araya” de la cineasta, guionista, escritora y promotora cultural venezolana Margot Benacerraf, caraqueña nacida en 1926 quien actualmente vive en la ciudad de Caracas, obtiene en el XI Festival de Cannes, el Premio especial de la Comisión Superior Técnica y el Premio especial de la Crítica Internacional (FIPRESCI) otorgado por la Asociación Internacional de Críticos de Cine y Periodistas Cinematográficos, que integra más de 50 países y reconoce películas y directores de cine relevantes y que suponen un ejemplo emprendedor para la industria a nivel internacional. Dichos premios los recibió “Ex – aequo” (por igual en latín) con el film “Hiroshima Mon Amour” de Alain Resnais.

Araya es una de las regiones más áridas del globo, donde el hombre depende exclusivamente de lo que el mar le concede: la sal y la pesca. Desde su descubrimiento por los españoles en el año 1500, la explotación de la salina natural de Araya, península situada al este de la costa caribeña de Venezuela, en el estado Sucre, se realizaba a mano y durante siglos fue conocida como uno de los sitios más ricos del Nuevo Mundo, para luego caer en el más completo abandono.

La narración de Margot Benacerraf, habla sobre la cotidianidad de la península “…envuelta en un imperceptible signo de extinción”. Es una cinta en blanco y negro que narra la vida de tres familias del lugar, y analiza magistralmente la cultura y la economía de la península.

“Araya logra sacar el mayor provecho de la pureza del blanco de la sal y negro absoluto de las sombras en un paisaje sin árboles…”.

El guión del film, compartido con texto de Pierre Seghers, es de la propia Margot Benacerraf, quien también dirige la obra. La dirección de fotografía y cámara, de Giuseppe Nisoli, la música de Guy Bernard (1907 – 1979) con temas folklóricos latinoamericanos y narración de Laurent Terzieff (1935 – 2010), para la versión francesa y de José Ignacio Cabrujas (1937 – 1995) para la versión en español.

Antonio Pasquali, el pensador. A 4 años de su partida

  ​ En su libro clásico, “Comunicación y Cultura de Masas”, Pasquali plantea que la comunicación es el intercambio biunívoco (corresponde...