En su libro clásico, “Comunicación y Cultura de Masas”, Pasquali plantea que la comunicación es el intercambio biunívoco (correspondencia unívoca cuya correspondencia inversa también es unívoca) donde rige la bivalencia: todo emisor puede ser receptor y todo receptor emisor. De la misma forma que el emisor es la fuente, también puede convertirse en receptor, cuando pasa a transformarse en figura pasiva que recibe otros mensajes, es decir, mientras escucha.
Antonio Pasquali realizó avances significativos en la década de los sesenta y setenta del siglo pasado en el área de análisis crítico de medios audiovisuales y de producción. De hecho, la investigación comunicacional en Venezuela ha advertido sobre los daños al patrimonio cultural y social, tangible e intangible, respecto a la responsabilidad de los medios como servicio público para la formación de niños y adolescentes, y la consolidación de un sentido de identidad nacional, cónsono con el desarrollo socio-económico del país.
En el año 1974 fundó, en la Universidad Central de Venezuela, el Instituto de Investigaciones de la Comunicación (Ininco), uno de los primeros centros de estudios especializados en el tema de la comunicación y la cultura creados en América Latina.
Uno de sus aportes significativos viene dado por la obra que permitió sentar la bases para crear el Pensamiento Latinoamericano de la Comunicación, al incorporar los presupuestos de la Teoría Crítica que se había gestado en la Escuela de Frankfurt. En filosofía, se conoce como teoría crítica a la doctrina que nace para establecer una crítica a la teoría tradicional y a la cultura y moral occidental.
Fue docente, investigador, pensador, gestor e impulsor de proyectos de trascendencia para comprender el fenómeno comunicacional.





