El 4 de mayo de 1966, la directora de cine, guionista, escritora y promotora cultural venezolana Margot Benacerraf, con la intención de que las películas venezolanas permanecieran resguardadas, protegiendo así el acervo audiovisual de los clásicos y material documental sin precedente, funda la Cinemateca Nacional de Venezuela, institución pública venezolana actualmente adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Benacerraf contó con para ello con el apoyo de Henri Langlois (1914 – 1977) cinéfilo y archivero de cine francés quien durante su vida se destacó en la conservación y restauración de filmes, y fue uno de los fundadores y en ese momento presidente de la Cinemateca Francesa.
El día de su inauguración se estrenó la película Barbarroja (1965), de Akira Kurosawa (1910 – 1998) uno de los más célebres directores de cine de Japón. Desde entonces, la Cinemateca Nacional se dedica a presentar clásicos de la cinematografía mundial.
El 13 de diciembre de 1990 se le otorga rango de fundación, responsable del Archivo Fílmico nacional, razón por la cual amplía sus actividades hacia la enseñanza, producción de catálogos de videos, edición de publicaciones y otras actividades relacionadas con el sector cinematográfico.
Dispone de dos salas de exhibición: una en el Museo de Bellas Artes, en la Plaza de los Museos de Caracas; y la otra en el edificio del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG), ubicado en Altamira, también en la ciudad de Caracas.
En la actualidad, cuenta con la Red Nacional de Salas Regionales, ubicadas en Barcelona, Barquisimeto, Calabozo, Cumaná, Guanare, Maracay, Maracaibo, Pampatar, Puerto Ayacucho, San Carlos, San Felipe, San Fernando de Apure, Valera y San Cristóbal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario